viernes, 28 de marzo de 2014

Matanza de Plaza Colón




Se conoce como matanza de la plaza Colon a los tragicos sucesos ocurridos en la ciudad chilena de Antofagasta el 6 de febrero de 1906, hecho, el cual terminaria con la vida de 300 obreros en consecuencia de una huelga comenzada por trabajadores del ferrocarril Antofagasta-bolivia por demandas laborales, las cuales terminarian en la posterior masacre por parte de el ejército chileno y empresarios acaudalados de la naciente ciudad.

[editar] Causas

El 6 de febrero de 1906 obreros del Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia realizaron un petitorio para pedir la extensión de la hora de almuerzo, pero la empresa denegó dicho planteamiento.La negativa de la empresa provocó la natural reacción de las mancomunales obreras.Tan solo 30 minutos que –a la postre- significarian 300 muertes según algunas fuentes, aunque lo oficial no llegó a los sesenta fallecidos, algo que era también frecuente en la epoca, como lo ocurrido en la matanza de la escuela Santa Maria en la ciudad de Iquique.
Se generó entonces una huelga a la que se sumaron también los lancheros –que eran muchos- junto a los marítimos, estibadores y carretoneros. Obreros todos, que alzaron sus voces para solicitar lo que les parecía justo: un tiempo prudente para compartir el almuerzo con su familia. Solo treinta minutos más.
Las cosas tomaron otro cariz cuando los miles de obreros organizaron un mitin en la Plaza Colón. Ante tan delicada situación, el Intendente de la época recurrió al comandante del Batallón “Esmeralda”, Sinforoso Ledesma, quien facilitó fusiles para armar a la llamada “Guardia Blanca”, que fue liderada por Adolfo Miranda, la que estaba integrada por personeros pudientes y comerciantes de la naciente ciudad de Antofagasta. A su vez, desembarcó un piquete de la marinería del crucero “Blanco Encalada”, fondeado en la bahía desde el día avieja ql nterior.
Los caldereros y los huelguistas todos, subieron por calle Prat a eso del mediodía, gritando consignas contra sus empleadores, alzando los puños y dejando en claro que “Obreros somos trabajadores, no esclavos…” Los manifestantes quedaron entre dos fuegos: la “Guardia Blanca” y la marinería del “Blanco Encalada”. Bastaria un tiro para que se desencadenaran los cruentos sucesos. La balacera segaria vidas por cientos, la mayoría obreros, caldereros, gente de mar… Una vez más el plomo y la metralla mordían la carne obrera, silenciando las voces de trabajadores que solo pedían media hora más para ir a almorzar a sus casas.

[editar] Consecuencias de la Masacre

Ironicamente, luego de la matanza, se produciria una sangrienta ecuación: diez muertos por cada minuto de trabajo (entendiendo que la demanda era por 30 minutos mas de colacion y la cifra de muertos 300), ya que, días más tarde, la empresa habría de conceder a sus caldereros aquellos 30 minutos que eran la base de su demanda.
Decia un periodista actual:
  "Muchos de ellos dejaron un espacio vacío –su lugar- en la mesa de sus hogares.
  Esos nunca más llegaron a su casa para el reparador almuerzo junto a los suyos..
  Ellos murieron por pedir tan solo treinta minutos más…"

(Tomado de Wikipedia, la enciclopedia libre)

sábado, 1 de febrero de 2014

LA MUERTE DEL REVOLUCIONARIO NELSON GUTIÉRREZ YÁÑEZ

¡No ha muerto! Nelson Gutiérrez vive en la memoria de Chile

Hombre valiente, inteligente, humanitario y excelente orador. ¿Qué más se podría decir del joven “gordito” que convocaba a decenas de miles de universitarios en Concepción? 
Imagen de José Martínez Fernández
2,522 Lecturas
18 de Octubre, 2008 07:10
Madrugaba en Internet hace unos días cuando leí la increíble nueva. Había muerto Nelson Gutiérrez Yáñez. Es decir: había muerto un baluarte de la lucha revolucionaria que se planteó en los años setenta en Chile.
Yo tengo viva la imagen de Nelson en aquella última reunión en que participó, en la directiva del MIR, Luciano Cruz Aguayo…antes que apareciera muerto en un departamento de Santiago Centro.
Joven, casi un niño, “gordito”, de mirada límpida, Nelson estaba allí junto a los altos dirigentes del movimiento que, en un tiempo, conmovió la historia de Chile.
Era la época de los grandes oradores, donde Luciano Cruz, Miguel Enríquez, Nelson Gutiérrez y otros llevaban la batuta por el MIR.
En el PC los grandes jóvenes oradores eran Alejandro Rojas y Gladys Marín, entre otros.
La DC contaba con Luis Maira y Antonio Cavalla y un joven muy delgado que, me parece, se llamaba Luis Badilla.
La Derecha tenía sus cartas en Jaime Guzmán, Andrés Allamand y otros pocos…
Habían más.
Hoy hay que contar con los dedos a los buenos oradores. Incluso ningún gobernante de la Concertación ha tenido el honor de contar con oradores como Allende, Ampuero, Tomic, Teitelboim y otros.
Pero volvamos a Nelson. Ya sabemos cómo querían los universitarios a Luciano Cruz.
Igual quisieron a Nelson. Luciano se batía en el campo, donde un día José Liendo Vera (el Comandante Pepe) combatiera y fuera fusilado junto a una decena de guerrilleros porque se habían tomado los terrenos de grandes hacendados…
Los mismos terrenos que la dictadura y la Concertación han “regalado”, a militares, policías, adherentes suyos, dirigentes políticos, etc.
Hoy, cuando Nelson no estaba muy involucrado en la lucha que dio en su juventud, nos conmueve su muerte y nos lleva a la pregunta de rigor: ¿Iba a participar de la política de hoy un hombre tan honesto como él?
Que la inmortalidad lo tenga en su gran morada. Los hombres como Nelson Gutiérrez Yáñez no mueren. Están de viaje por los amplios espacios de su utopía.
Foto: www.charquican.cl

NOTA: Este texto está tomado del diario digital EL AMAULE. Fue publicado en ese y en otros varios diarios ciudadanos en octubre de 2008.

domingo, 12 de enero de 2014

Navidad Trágica: La matanza de comunistas en Vallenar

por Iván Ljubetic Vargas.


Una Navidad Trágica:
LA MATANZA DE COMUNISTAS EN VALLENAR Iván Ljubetic Vargas
"Con el hambre y el plomo
el Gobierno civilista
asesina al proletariado"
(Bandera Roja, Santiago, 25-12-1931) Navidad
Volodia Teitelboim en “Un Muchacho del Siglo Veinte” escribió: “Un compañero nortino del Central entró de súbito, anunciando que había llegado la noticia de una matanza en Copiapó y Vallenar: la represión no cesaba... El relato del compañero nortino, que entró sin aviso en aquella noche de Pascua a la casa, era enredado y tremendo. Detalló la provocación. Un plan sintético para asaltar el batallón del Regimiento Esmeralda de Antofagasta apostado en Copiapó, a fin de atribuirlo a los comunistas que pretendían establecer en Chile el régimen proletario. Tramaron el asalto jefes de carabineros, que dirigieron a los conspiradores. Embaucaron a dos o tres entre los pobres y trataron de comprometer al doctor Osvaldo Quijada Cerda, un intelectual con simpatías marxistas... Así a las dos de la mañana del 25 de diciembre, dos grupos llegaron hasta la guarnición. Un soldado les abrió la puerta. Entraron y los recibieron amablemente con fuego de artillería. Por orden del capitán Villouta detuvieron a varios ‘conspiradores’ y los mataron. Se inventó una batalla. En aquella noche se calcula que fueron disparados entre 6 a 8 mil tiros de fusiles y ametralladoras... ”
¿QUÉ OCURRÍA EN CHILE A FINES DE 1931?
Los resultados de las elecciones presidenciales, realizadas el 4 de octubre de 1931, dieron holgado triunfo a Juan Esteban Montero, candidato de la coalición conservadora-radical-liberal que obtuvo 183.000 votos. Arturo Alessandri recibió 100.000; Manuel Hidalgo (que se presentó como comunista, a pesar de haber sido expulsado del Partido Comunista el año anterior), 3.000 y Elías Lafertte, 2.434 (el 0,86% del total de los sufragios).
El 3 de agosto de 1931 se inició el gobierno de Juan Esteban Montero. Durante su administración -sostiene Luis Corvalán, en ‘Ricardo Fonseca combatiente ejemplar’- "el país siguió sumido en la crisis. Las paralizaciones industriales continuaron. El ejército de los sin trabajo era mucho más grande. Desde las pampas del salitre se habían venido, hacia el sur, decenas de miles de familias que deambulaban por las calles con sus niños harapientos y famélicos, solicitando en cada casa un poco de comida. Centenares de seres humanos, sucios, piojosos, se agolpaban en las puertas de los regimientos o de los internados educacionales, haciendo filas con sus tarros oxidados, para recibir las sobras del almuerzo...".
FEDERACIÓN DE LAS IZQUIERDAS
En el periódico “La Provincia de Tarapacá”, de Iquique, se publicó fechada en Santiago 26 de diciembre de 1931, la siguiente información: “Se verificó en esta capital una importante reunión de políticos quedando solemnemente constituida la Federación de las Izquierdas, la que ha sido integrada por los partidos Radical Socialista, Demócrata, Liberal Democrático, Socialista y numerosas entidades
De profesionales, obreros, empleados, Sociedades Mutualistas y otros valiosos elementos independientes. De orientación ibañista-alessandrista, nació con el objetivo de hacer dura oposición al gobierno de Juan Esteban Montero.
Se firmó al efecto un Acta Programa firmada por el doctor Manterola, señor Enrique Barboza, José Dolores Vásquez, Oscar Cuadra, Ramón Briones Luco y otros destacados políticos”.
PROVOCACIÓN DE DERECHA
En Copiapó, tres días después, en la madrugada del 25 de diciembre, elementos alessandrista-ibañistas, de la Federación de las Izquierdas, que lograron incorporar a parte de los muchos cesantes existentes en esa ciudad nortina, llevaron a cabo un absurdo asalto al cuartel del batallón Esmeralda.(Batallón del Regimiento Esmeralda de Antofagasta, apostado en Copiapó)
Entre los conspiradores que prepararon el ataque, estaba infiltrado el capitán Guillermo Villouta Ruiz, Comandante del Cuerpo de Carabineros de la localidad. Éste, en vez de impedir la acción, dejó seguir su curso, para tender una trampa a los complotados.
El Intendente de Atacama, Víctor Manuel Igualt, había comunicado al Ministro del Interior del Presidente Montero “rumores de un levantamiento comunista para los primeros días de diciembre”. La respuesta desde la capital fue: “esperar y estar a la expectativa”. Otro tanto hizo el comandante de carabineros a sus jefes en Santiago. Recibió instrucciones concretas: “Infiltración y preparación contra el levantamiento”.
El asalto se inició a las 2:10 de la madrugada. Hubo un nutrido fuego de fusilería. Cayeron 3 militares y 4 civiles, más dos mujeres que nada tenían que ver en la acción.
Posteriormente el capitán Villouta en carta al Intendente de Atacama, Igualt, le decía: “Se me acusa de que en lugar de evitar lo que pasó (en Copiapó) hubiera facilitado los medios para que el ataque se realizara? Puede que éste sea mi única falta pero esto eta sencillamente lo que quería. Si con lanzar tropas a la calle los complotadores no hubieran realizado esa noche su plan seguramente, no hay duda alguna, que habrían buscado otra ocasión. Y no es posible vivir eternamente con el arma al brazo, sacrificando la tropa y teniendo siempre encima un enemigo invisible pero cierto”
EL OBJETIVO: INCULPAR AL PC
Las autoridades, que conocían el complot desde comienzos de diciembre, responsabilizaron cínicamente de los sucesos al Partido Comunista, a pesar de que éste no estaba organizado en Copiapó. Los conspiradores intentaron involucrar en los hechos al médico comunista Osvaldo Quijada. Fue detenido a primeras horas del día 25, pero posteriormente quedó demostrada su inocencia.
A las autoridades locales se les presentó, al alentar la aventura, una doble oportunidad, por un lado llevar adelante una nueva y sucia maniobra contra los comunistas y, al mismo tiempo, la de neutralizar la acción política de alessandristas e ibañistas, opositores del gobierno de Montero.
SE PREPARA LA MASACRE
Donde sí estaba funcionando el Partido Comunista, era en Vallenar; situada a unos 200 kilómetros de Copiapó. Su accionar preocupaba a las autoridades. El gobernador de Huasco, Aníbal de Las Casas, había oficiado al Intendente de Atacama desde Vallenar, el 25 de diciembre de 1931:
"La propaganda comunista se hace a diario, en público y en privado, y si se añade a esta situación una multitud mal o deficientemente alimentada, tendrá U.S. el cuadro perfectamente delineado. Y en verdad esto no es muy halagador.
"Un desfile -agregaba el comunicado- de 150 hombres y más de 100 personas entre mujeres y niños dio margen a que en las calles de Vallenar se viera el penoso espectáculo de esa multitud que pedía aumento en comida y trabajo".
En otro oficio del mismo funcionario, fechado en Vallenar el 3 de septiembre de 1931, informaba:
"Conforme a sus deseos, le indico los nombres de los dirigentes comunistas que existen en Vallenar, y que son: Oscar Paredes Paredes, Bonefacio Castro Castillo, Silvestre Guerra, Gallardo, Pablo Reyes Vega, Luis Fuentes González, Arturo H. Zabala Zavala, Luis Jofré Araya, Carlos Santander Jorquera, Samuel Pizarro, Arturo Guevara Guevara, Aníbal Cuadra.
La mayoría de esas personas estuvo entre los asesinados posteriormente en esta ciudad.
LA MATANZA
Apenas ocurrido lo de Copiapó, se puso en marcha el plan previamente preparado para Vallenar. A las 2,25 de la madrugada del 25 de diciembre, el jefe nocturno de la Estación de Copiapó comunicó a su colega de Vallenar el comienzo del asalto y tiroteo. Éste informó de esto al Gobernador Las Casas y al capitán de carabineros, Bull. Estos se trasladaron al cuartel policial y se dirigieron a los albergues, donde habían sido destinados los cesantes. Tomaron las medidas para nadie saliera y entrara a ellos. Esa noche transcurrió sin mayor novedad.
Carabineros asaltaron la casa Seura, usando dinamita, acción que posteriormente el Intendente de Atacama calificó de “exceso de celo por parte de carabineros”. También se detuvo a dirigentes obreros y comunistas, posteriormente fusilados y enterrados en una fosa común. El operativo estuvo a cargo del Capitán Bull de carabineros.
“El capitán informó –dice Volodia Teitelboim en “Un Muchacho del Siglo Veinte’- de un enfrentamiento en que perecieron todos. Tal combate no existió, pero los muertos sí. Luego el capitán fue a un local de la calle Serrano donde doce personas prolongaban el festejo de Navidad. También cayeron. En la mañana siguiente 17 fueron fusilados en las inmediaciones. Cuando se les desenterró aparecieron no 17 sino 23, maniatados, mutilados, con fracturas de huesos. Hubo quienes dijeron que fueron más de medio centenar los que desaparecieron. Se había cumplido con el plan”.
ABOGADOS PONEN LAS COSAS EN SU LUGAR
En un comienzo se intentó responsabilizar a las víctimas, a los comunistas, de los sucesos de Vallenar. Pero los magistrales alegatos de los abogados David Schweitzer y de Neut Latour pusieron las cosas en su lugar.
Fue en el Consejo de Guerra que se siguió en Copiapó para juzgar a los injustamente acusados, donde se logró establecer la verdad. Papel fundamental lo jugó el abogado Jorge Neut Latour, quien defendió al doctor Osvaldo Quijada y otros detenidos. Demostró la inocencia de éstos y comprobó que los verdaderos culpables eran las autoridades y dos capitanes de carabineros. En Copiapó, Guillermo Villouta; en Vallenar, Bull.
Fue posiblemente el día del Año Nuevo. El teatro estaba lleno. Se adelantó Neut Latour y dijo: “Ruego al tribunal que tome nota de lo que voy a decir, porque soy Jorge Neut Latour, abogado, titulado, casado. Pido al Consejo de Guerra que ordene la prisión, porque yo acuso, voy a acusar de asesinato, aquí al señor Intendente de la Provincia, sentado en primera fila, Víctor Manuel Igualt ( -oiga, lo apuntó con el dedo...), lo acuso formalmente con la responsabilidad que ya he dejado constancia; que se tome preso y se incomunique al capitán Villouta y al capitán Bull de Vallenar...”
UN FISCAL MILITAR QUE CONTÓ LA FIRME
El Fiscal Militar, Mayor de Ejército José María Santa Cruz Errázuriz, en su documentado Informe ante el Consejo de Guerra realizado en Copiapó, entre fines de diciembre de 1931 y comienzos de enero de 1932, relató como se llevó adelante la matanza de comunistas en Vallenar:
“A las 5,30 de la mañana del 25 de diciembre, a la llegada del tren de Copiapó a Vallenar, pocos metros antes que se detuviera en la Estación, descendió de él el conocido comunista de apellido Cuadra, que fue asesinado por el agente Luis Sepúlveda. Allanado dicho obrero, no se le encontró armas.
A las 9,30 horas, el capitán Bull designó al brigadier Rafael Huerta con el sargento Belmar y cuatro carabineros para ir a la búsquede de ciertos individuos que esperaban en los alrededores de la ciudad la llegada de armamentos de Copiapó. Sorprendida esa gente, que estaba sin armas y en número de siete, fue traída al cuartel, pasando a los calabozos.
"En el parte del capitán Bull se hace aparecer un combate ficticio sostenido por ellos y en el cual habrían perecido todos los que fueron detenidos y llevados al cuartel.
"Los detenidos que habían sido recogidos en sus domicilios, fueron sacados entre las 2 y 4 de la madrugada en número de 17, sin habérseles siquiera interrogado. Se les fusiló uno a uno, en las
inmediaciones de la ciudad, haciéndoseles más tarde aparecer como caídos del combate en donde sólo habían sucumbido cuatro personas. Todos los cadáveres fueron llevados a la morgue, y de ahí al cementerio, sin practicárseles autopsia, sin identificación y sin permitirse que fueran visitados por sus deudos. Posteriormente y para justificar estos asesinatos, se falsearon los hechos, se le obligó a la tropa a declarar en sentido determinado y se falsificó el libro de guardia”
LOS RESPONSABLES
En ese Consejo de Guerra, efectuado en el Teatro de Copiapó entre fines de diciembre de 1931 y comienzos de enero de 1932, fueron acusados el Intendente de Atacama, Víctor Manuel Igualt, y los capitanes ya citados. Sólo se condenó a los dos últimos. El Capitán Guillermo Villouta fue castigado con 10 años y un día de cárcel; el Capitán Bull, con presidio perpetuo. Este murió en la Casa de Orates de Santiago.
LAS VÍCTIMAS
En el cuaderno de documentos pertenecientes al Acta del Consejo de Guerra de Copiapó de 1932, se encuentra el Criptograma de Vallenar al Intendente Igualt, de fecha 26 de diciembre de 1931, emitido a las 10:55 horas:
"Situación completamente dominada. Reina tranquilidad. Vuelta calma a población. Vengo de visitar morgue en donde hay 20 cadáveres comunistas".
Sobre el número de víctimas a consecuencia de la masacre de los carabineros de Vallenar, hay diferentes apreciaciones. Por ejemplo, el abogado Jorge Neut Latour calculó que éstas llegarían a cerca de cien.
Volodia Teitelboim, en su obra “Un muchacho del Siglo Veinte”, afirma: “Los hechos se confirmaron con la exhumación de los cadáveres, pero pronto el fiscal fue reemplazado por otro que rechazaba los requerimientos de investigación ‘por no llevar firma de abogado’. Sólo reconocieron como asesinados en Vallenar los obreros desenterrados por orden del fiscal Santa Cruz. Los demás se dieron simplemente por desaparecidos”.
El historiador Germán Palacios Ríos, que escribió en 1994, un documentado libro que tituló “Estar fuera de la Historia. 1931: Pascua Trágica de Copiapó y Vallenar”, llega a la siguiente conclusión:
“Hasta hoy, hay desaparecidos en Copiapó y Vallenar. Hoy, ya no son reclamados, pues sus familiares directos ya no existen. Y, es muy posible que los nietos no conozcan esta historia”.
ANTICOMUNISMO
El dramático episodio del 25 de diciembre de 1931 en Vallenar fue parte de la represión, a veces muy violenta, que ha sufrido el Partido Comunista desde su fundación en 1912.
Pero nada detuvo la lucha de los trabajadores. El 11 de enero de 1932 tuvo lugar una huelga general. Los portuarios paralizaron sus labores. Campesinos-mapuches y huincas- realizaron tomas de tierra en los alrededores de Temuco. También en el sur, masas hambrientas asaltaron molinos, bodegas y panaderías. Los comerciantes minoristas exigían una moratoria para el pago de sus obligaciones. Las acciones de la población contra la miseria, la cesantía y los bajos salarios alcanzaron gran desarrollo.
Al comenzar junio de 1932, la crisis golpeaba duramente al pueblo y éste se movilizaba. El gobierno de Juan Esteban Montero había perdido toda base de sustentación y estaba desprestigiado.
Este Presidente reaccionario, creyó que con la pirata bandera del anticomunismo podía salvar su Gobierno. Pero se equivocó. No pudo tapar la cesantía y el hambre que azotaba al pueblo ni desviar a la opinión pública de esos problemas.
Fue así como el 4 de junio de 1932, cuando sólo llevaba 9 meses y 4 días en la Presidencia, fue derrocado por un golpe cívico-militar encabezado por Marmaduke Grove, que dio paso a la llamada “República Socialista”, un interesante capítulo de nuestra historia.
Pero ello, es harina de otro costal, que contaremos más adelante...

TEXTO TOMADO DEL SITIO LUIS EMILIO RECABARREN.

jueves, 12 de diciembre de 2013

MASACRE EN LA FEDERACIÓN OBRERA DE MAGALLANES

Lunes 26 de julio
El lunes 26 de julio amaneció tranquilo y fue una jornada fría y nublada.
El periódico “El Magallanes” de hoy, aparece la siguiente información acerca de la manifestación realizada el domingo 25: “Ayer, después de disuelta la manifestación patriótica, como obedeciendo a una consigna, empezó a formarse un pequeño grupo que luego siguió por la calle Errázuriz hasta la altura de la Avenida Libertad, cuyo recorrido hizo dos o tres veces, vivando a Chile y mezclando entre sus vivas algunas palabras ofensivas para los obreros que a esa hora celebraban una reunión en su local. Desde allí los manifestantes se dirigieron a esta imprenta y al enfrentar a ella lanzaron varios “muera El Magallanes” . Entre estos manifestantes pudimos ver a los tenientes Guerrati y Robinson, empleados municipales y algunos otros jóvenes empleados en las casas comerciales. 
Y con respecto a los hechos de Santiago, que afectaban a la Federación de Estudiantes, “El Magallanes” daba cuenta de telegramas de Santiago que informaban que “…el Gobierno ha mandado disolver la Federación de Estudiantes…Se ha decretado la prisión de los directivos de la Federación de Estudiantes. Con este motivo existe gran excitación entre los elementos obreros.” 
Se comentaba entre los federados y los dirigentes, que el temido ataque -del cual habían corrido tantos rumores, incluso procedentes de algún empleado de servicio del propio Club “Magallanes”- no había sucedido, mientras la prensa traía la noticia del asalto a la sede la Federación de Estudiantes de Chile en Santiago…
Los dirigentes resolvieron reducir el número de voluntarios para la vigilancia nocturna, por lo que pernoctaron en la Federación unos 20 a 30 asociados (una guardia provista de algunos revólveres), según la versión del obrero Melitón Ojeda, testigo de los hechos.
El obrero federado Pascual Guerrero, entrevistado por el autor en 1985 relataba así sobre los sucesos del día 26 de julio: “…en el día anterior no hubo nada, solo reuniones donde se juntaron para ponerse de acuerdo quién se quedaba de guardia en la noche y parece que se quedaron como unos 15 ó 20 adentro… Ese día yo me retiré algo después de las 10 de la noche de la Federación…” 
En julio de 1920, los dirigentes en ejercicio de la Federación Obrera de Magallanes eran los siguientes: Jorge Olea Cerda, Secretario General; Ulises Gallardo, Secretario de Actas y Correspondencia; Leopoldo Urquiza, Tesorero; y como Directores, Custodio Vilches Cifuentes, Fortunato Guirú Ortega, Melitón Ojeda, Pedro Echegoyen y Juan Maldonado.

(Tomado del sitio www.flickr.com)

sábado, 23 de noviembre de 2013

RICARDO LAGOS ESCOBAR Y UN GRAN ROBO BAJO SU GOBIERNO


Caso MOP-GATE


El caso MOP-GATE se desarrolló durante el Gobierno de Ricardo Lagos (al centro).
El caso MOP-GATE es la principal arista del mayor caso de corrupción ocurrido durante el gobierno de Ricardo Lagos (PPD, 2000-2006), que tuvo como protagonistas a miembros del Ministerio de Obras Públicas (MOP) y de la empresa de Gestión Administrativa y Territorial (GATE). El MOP pagó sobresueldos a 129 funcionarios por trabajos que jamás se habían llevado a cabo, al mismo tiempo que GATE recibía pagos injustificados por autopistas concesionadas y sus proyecciones desde 1997.
El caso salió a la luz en 2000, como resultado de las investigaciones realizadas por el Caso Coimas. El proceso de investigación de este nuevo caso fue asumido por la jueza Gloria Ana Chevesich el 21 de enero de 2003, quien trabajó en conjunto con el Laboratorio de Criminalística del PDIcerrándose el 28 de octubre de 2008 y concluyendo que los fraudes al fisco (producto de la sobrevaloración de contratos, ocultamiento de costos y triangulación de dineros para sobresueldos) sumaron en total $1.253 millones de pesos.
Un ejemplo de estas triangulaciones de dineros se estableció en marzo de 2006, siendo procesados y posteriormente puestos en libertad provisional (previo pago de una fianza de $100 mil pesos) el ex asesor del MOP, Eduardo D'Hainaut y el dueño de la empresa Prograf Limitada, Eduardo López Mezquita. Primero, la Dirección de Vialidad del MOP realizó una supuesta licitación para proyectos viales en diciembre de 2001, por $16.520 millones de pesos, y otra en diciembre de 2002, por $18.880 millones. D'Hainaut pidió a Prograf la realización de 500.000 mapas camineros, trabajo que no fue nunca realizado. Como los recursos fueron asignados por un presupuesto del Estado, estos no se devolvieron al fisco y se reutilizaron para pagar sobresueldos.
El 1 de julio de 2010, Chevesich condenó a 14 personas por fraude fiscal y estafa, entre ellas al ex Ministro de Transporte y Obras PúblicasCarlos Cruz (quien renunció al PS en 2003, producto de este escándalo) a 3 años de pena remitidan  y al pago de una multa por $799.142.217 pesos; al ex jefe de finanzas del MOP, Sergio Cortés, a 5 años también de presidio remitido pero con libertad vigilada y al pago de una multa de $777.842.217 pesos; y a Héctor Peña Véliz, dueño de la empresa GATE, condenado a 60 días y al pago de una multa por la misma suma que Cortés.71 Adicionalmente en esa ocasión fueron condenados Eduardo Balbontín, ex director de Obras Hidráulicas y Gonzalo Castillo, ex jefe de gabinete del MOP, a 61 días de reclusión remitida; a Nazir Sapag, ex director del Centro de Investigación Aplicada para el Desarrollo de la Empresa (CIADE) de la Universidad de Chile, a 200 días de pena remitida por fraude; y a Oscar Araos, a 541 días de pena remitida por el delito de estafa.
El fallo de la magistrada contenía 1032 páginas distribuidas en casi 50 tomos, y consideraba a otras 17 personas que fueron absueltas.
(Tomado de la Enciclopedia virtual WIKIPEDIA)

lunes, 28 de octubre de 2013

CRIMEN DE JOVEN MAPUCHE DURANTE GOBIERNO DE MICHELLE BACHELET

Caso Matías Catrileo: Estado chileno sigue premiando a los asesinos de mapuche


Dic 05, 2012

Uno de los órganos que fiscaliza el actuar del Estado chileno, la Contraloría General de la República, permitió que el carabinero asesino de Matías Catrileo siga trabajando en la institución, pese a estar condenado por la misma justicia chilena.
De esta forma se confirma que el criminal no tendrá un sólo día de castigo por asesinar por la espalda al joven mapuche, cuando participaba en una recuperación territorial en la comunidad Yeupeko Vilkun, la mañana del 3 de enero del 2008.
Es así como cada organismo del Estado demuestra cómo el delincuente uniformado es premiado por su cobarde acción, sí cobarde, porque disparó a Matías armado hasta los dientes y protegido por un grueso contingente de sus camaradas, cuando el comunero huía del ataque, completamente desarmado.
El peso de las pruebas y la evidencia inocultable de un homicidio alevoso hicieron que finalmente se condenara al cabo Walter Ramírez por el delito de “violencia innecesaria con resultado de muerte” a la ridícula pena de 3 años de libertad vigilada. Una explícita burla hacia el movimiento mapuche que graficó la sucia guerra del Estado contra la Nación Mapuche, donde se encubre y felicita a quienes asesten duros golpes al enemigo.
Esa misma libertad vigilada fue el argumento de la Contraloría para otorgar plena libertad de acción al carabinero y seguir portando su uniforme y sus armas, siendo trasladado en distintas ciudades, como huyendo de algo, protegido por el gobierno de turno y sus superiores, quienes -cabe decirlo- pueden darlo de baja, pero no lo hacen.
El próximo 3 de enero se cumplen 5 años del asesinato de Matías Catrileo, y entonces la justicia mapuche puede manifestarse en distintos lugares, continuando con la lucha que dio Matías y no olvidando el por qué de su partida.
(Tomado de PAÍS MAPUCHE, publicación digital).

viernes, 12 de julio de 2013

MASACRE DE OBREROS EN TARAPACÁ EN 1925

La Rebelión y masacre obrera de junio de 1925


La rebelión y masacre obrera de 1925
(Epifanio Flores, publicado en DIARIO 21 de Iquique, el 9 de junio de 2008)

Iquique se conoce a nivel internacional por relevantes e distintos hechos heroicos, como lo fue el combate naval del 21 de mayo y la masacre de la escuela Santa María del 21 de diciembre. Pero en la pampa de Tarapacá se produjo otro hecho histórico que se inscribe entre las grandes gestas obreras, curiosamente desconocido por muchos nortinos y extrañamente apartado como objeto de estudio por parte de nuestros historiadores. Efectivamente, pues fue un 4 de junio de 1925 que se inicia en la pampa de Tarapacá una represión a gran escala que culmina en una tremenda matanza perpetrada por el Estado chileno, ejecutada por el ejercito, y bajo el gobierno de Arturo Alessandri Palma.
Ante la secuela de efectos dañinos a la población obrera provocada por la crisis salitrera, a comienzos del año 1925 se producen sendas huelgas en la pampa y el litoral. La Federación Obrera de Chile, la FOCH, demanda la nacionalización de la industria salitrera y la cancelación de la personería jurídica de la patronal Asociación Salitrera, entre sus principales puntos. El intendente de Tarapacá, Recaredo Amengual, procede enviando escuadrones militares a ocupar ciertos centros de la pampa, al tanto que pide al gobierno el envío a Iquque de buques de la Armada. Al culminar satisfactoriamente al menos en aumentos salariales para los obreros una reciente huelga, el intendente Amengual y el general Florentino de la Guarda, desatan una operación de escarmiento selectiva hacia los dirigentes de la FOCH. Proceden primero con la clausura de los diarios “El Despertar de los Trabajadores” y “El Surco” en Iquique y con la detención de casi todos los dirigentes de los consejos de la FOCH, desde Pozo Almonte hasta Huara, siendo todos transportados durante la noche en tren hacia Pisagua. Luego, el 2 de junio de 1925 el gobernador de Pisagua, capitán Alberto Labbé, dispone que los 32 dirigentes de la FOCH llegados detenidos a ese puerto sean embarcados en el vapor “Mapocho” y en dirección hacia Valparaíso. Por su parte Amengual envía a Pisagua a la cazatorpedera “Linch” para reforzar la arbitraria operación.
Enfrentados a esta provocación, la FOCH se ve empujada a declarar la huelga general de 24 horas para el 4 de junio de 1925 y en solidaridad con los deportados.
Diversas escaramuzas y provocaciones policiales y de los salitreros dejan algunos muertos entre civiles y dos guardias policiales, acentuándose la represión. Los obreros proceden a ocupar las oficinas salitreras armados con dinamita y algunas escasas armas. Ante la detención de los principales dirigentes de la FOCH lidera el alzamiento el dirigente obrero Carlos Garrido, quién montado en un caballo blanco es la cabeza visible de la rebelión obrera. Son tomadas las oficinas Coruña, Argentina, Esmeralda, Felisa, Campamento Barrenechea, Resurrección, San Enrique, Maroussia, etc. Las fuerzas del ejército al mando de Acasio Rodríguez rodean las oficinas, en especial la oficina Coruña donde tiene su cuartel general Carlos Garrido, e inician un inmisericorde bombardeo hasta agotar la resistencia de los alzados y ejecutar atrozmente al líder obrero de la rebelión.
Tal como aconteció con la masacre de la escuela Santa María y otras, no es posible determinar una cantidad aproximada de obreros asesinados. El general de la Guarda informó de 59 muertos; informes ingleses lo situaron entre 600 y 800. La memoria colectiva habla de miles de muertos, tanto en los enfrentamientos, la posterior masacre y fusilamientos masivos; así como los ejecutados en el trayecto desde la pampa a Iquique y en el Velódromo de nuestra ciudad, que sirvió por meses de campo de concentración de los obreros prisioneros.
Hasta el año 1947, fecha de la instauración de la Ley Maldita que persiguió a los dirigentes sindicales, se les rendía un homenaje a los obreros caídos en esa masacre. Donde fueron sepultados los obreros de la oficina Maroussia existía un monolito. En la fosa-pique donde fueron lanzados los masacrados en la oficina Coruña existía una placa recordatoria. Llegó el momento que los trabajadores del norte reivindiquen la memoria de estos obreros caídos y ese rol por continuidad histórica le corresponde a la CUT.

Epifanio Flores.
Partido Comunista de Chile - Comite Regional Iquique

(Tomado de medio digital iquiqueño del año 2008)